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Artículo original

Anitua, E. Implantes de 4,5 y 5,5 mm longitud insertados de forma directa en elevación crestal con hueso autólogo unido al endoret-prgf en alturas óseas residuales de 2-3 mm: estudio retrospectivo. Cient. Dent. 2022; 19; 3; 151-160

Implantes de 4,5 y 5,5 mm longitud insertados de forma directa en elevación crestal con hueso autólogo unido al Endoret-PRGF en alturas óseas residuales de 2-3 mm: estudio retrospectivo

Resumen

Introducción. El abordaje del maxilar atrófico en altura es un reto para el odontólogo, presentándose cada vez más habitualmente nuevas técnicas que nos permiten la colocación de implantes con menor invasividad para el paciente. La incorporación del abordaje transcrestal y la disminución de la longitud de los implantes han sido clave para llegar al tratamiento de más pacientes con un menor número de intervenciones quirúrgicas. En el presente estudio se muestran una serie de casos con extrema atrofia ósea en altura rehabilitados mediante elevación transcrestal e implantes de 4,5 y 5,5 mm de longitud.

Material y método. Se ha realizado un estudio retrospectivo en pacientes en los que se insertaran implantes extracortos (4,5 y 5,5 mm longitud) de forma directa mediante elevación transcrestal con alturas de cresta residual entre 2 y 3 mm. El implante fue la unidad de análisis para la estadística descriptiva en cuanto a la localización, dimensiones del implante, y mediciones radiográficas. El paciente fue la unidad de medida para el análisis de la edad, sexo y la historia médica. La variable principal fue la ganancia en altura sobre el ápice del implante tras 6 meses de la cirugía y un año después de la carga comparándose las dos mediciones y como variables secundarias se registraron las complicaciones biológicas y el fracaso del implante.

Resultados. Fueron reclutados diez pacientes que cumplieron los criterios de inclusión, en los que fueron insertados 20 implantes. La altura media del volumen óseo residual fue de 3,1 mm (+/- 0,3 mm con un rango de 3-4 mm). En todos los casos se realizó una elevación de seno transcrestal, con hueso autólogo particulado obtenido del fresado de la zona de generación del neoalveolo para la inserción del implante, siendo la media de esta elevación sobre el ápice del implante en milímetros de 2,8 mm (+/- 0,99 rango 1,9 -5 mm). En el Cone-beam de control al año de carga de los implantes estudiados, se mantiene la ganancia ósea lograda, no observándose disminución del volumen ganado, únicamente tres casos mostraron una disminución de entre 0,4 y 0,5 mm del volumen inicial al final. Ningún implante fracasó en el periodo de seguimiento y no se constataron complicaciones biológicas en la cirugía.

Conclusiones. Lograr el éxito de los implantes colocados en zonas de extrema atrofia horizontal mediante abordaje de seno transcrestal con implantes extra-cortos es posible, siempre que se logre una correcta estabilización del implante en la fase inicial (estabilidad primaria) y se utilice un protocolo cuidadoso de fresado, inserción del implante, manejo del injerto, elaboración 100% de hueso y de plasma autólogo y posterior carga del mismo (carga progresiva).

Abstract

Introduction. The approach to the atrophic maxilla in height is a challenge for the dentist, and new techniques that allow us to place implants with less invasiveness for the patient are becoming more and more common. The incorporation of the transcrestal approach and the reduction in implant length have been key to treating more patients with a smaller number of surgical interventions. In this study we present a series of cases with extrem e bone atrophy in height rehabilitated using transcrestal elevation and 4.5 and 5.5 mm long implants.

Methods. A retrospective study was carried out in patients in whom extra-short implants (4.5 and 5.5 mm in length) were inserted directly by transcrestal elevation with residual ridge heights between 2 and 3 mm. The implant was the unit of analysis for descriptive statistics in terms of location, implant dimensions, and radiographic measurements. The patient was the unit of measurement for the analysis of age, sex and medical history. The primary variable was the gain in height above the implant apex 6 months after surgery and one year after loading, comparing the two measurements. Biological complications and implant failure were recorded as secondary variables. Results. Ten patients who met the inclusion criteria were recruited and 20 implants were inserted. The mean residual bone volume height was 3.1 mm (+/- 0.3 mm with a range of 3-4 mm). In all cases a transcrestal sinus lift was performed, with autologous particulate bone obtained from the drilling of the neoalveolus generation zone for implant insertion, the mean of this elevation above the implant apex in millimetres being 2.8 mm (+/- 0.99 range 1.9 -5 mm). In the control TC at one year of loading of the implants studied, the bone gain achieved was maintained, with no decrease in the volume gained being observed; only three cases showed a decrease of between 0.4 and 0.5 mm of the initial volume at the end. No implants failed during the follow-up period and no biological complications were noted during surgery.

Conclusions. Achieving success of implants placed in areas of extreme horizontal atrophy by transcrestal sinus approach with extra-short implants is possible provided that correct stabilization of the implant is achieved in the initial phase (primary stability) and a careful protocol of drilling, implant insertion, tipe of bone graft (100% bone and autologous plasma processing) and subsequent loading of the implant (progressive loading) is used.

Este artículo está exclusivamente disponible para su descarga en PDF. | 03/22/2024
Palabras clave
Elevación transcrestal, Estabilidad primaria, Implante extracorto
Introducción

En implantología, al igual que en otras áreas de la medicina, las técnicas quirúrgicas sufren una evolución, por lo general para adaptarse a los nuevos avances científicos a nuevos materiales y para logra técnicas que resuelvan los mismos problemas en menor tiempo, más predictibilidad y con menor morbilidad para el paciente1-3. La llegada de los implantes de menor longitud como los cortos, extracortos y ultracortos ha posibilitado la rehabilitación de grandes atrofias en altura con un menor número de cirugías, al evitar, en muchos, casos técnicas accesorias de regeneración ósea4-9. En las zonas posteriores del maxilar, la técnica más empleada para producir una ganancia en altura cuando se ha perdido hueso en sentido vertical ha sido durante mucho tiempo la elevación de seno por abordaje lateral10. Posteriormente, se desarrolló una variante de esta técnica, generándose el acceso a través de la cresta alveolar, desde el neo-alveolo conformado para la inserción del futuro implante. Esta técnica descrita inicialmente por Summers11, que recibió su nombre, empleaba osteotomos y martillo para conseguir elevar la cortical inferior del suelo del seno una vez realizado el abordaje a través de la cresta. Fruto de conseguir una mejora constante de la cirugía de abordaje crestal se idean diferentes sistemas de acceso (ultrasonidos y fresas principalmente)12,13 y alternativas para despegar la membrana de Schneider una vez expuesta (instrumentos de presión controlada, globos neumáticos, espátulas con diferente forma…)14-15, así como variaciones en cuanto al tipo de material utilizado como injerto, llegándose incluso a realizar sin material de relleno18-20. La técnica de elevación crestal se encuentra actualmente entre las más empleadas para tratar el déficit en altura del maxilar posterior, cuando queda un remanente óseo de al menos 5 mm21-23 de altura, aunque actualmente también existen trabajos de investigación que indican que puede utilizarse esta técnica aunque el volumen óseo sea menor de esta altura20-25.

El empleo de una técnica cuidadosa de fresado adaptada al lecho receptor, incrementándose la estabilidad primaria con el diámetro del implante y el anclaje en las corticales vestibular, palatina, mesial y distal (en lugar de buscar anclaje apical), son las claves del éxito de estos trabajos donde se han insertado implantes extra-cortos en alturas residuales menores de 5 mm incluso cuando la densidad residual era baja20-25. Además, en el seguimiento de estos implantes no se ha encontrado una menor tasa de éxito ni complicaciones relacionadas con la escasa altura residual o migraciones de los implantes al seno maxilar20-25.

En este tipo de abordajes del seno, un punto importante es la estabilidad del hueso injertado, situado por encima del ápice del implante y con un lecho óseo poco vascularizado (como suele darse en estas grandes atrofias con baja densidad), por lo que evaluar que sucede con el volumen óseo ganado mediante este procedimiento a largo plazo es también un hecho clave26-27. La mineralización del injerto óseo y su mantenimiento una vez se realiza la carga del implante puede marcar la diferencia del éxito de la técnica, sobre todo en casos cada vez más extremos. Por ello, el material utilizado como injerto y la superficie del implante son dos factores a tener en cuenta a la hora de realizar este tipo de procedimientos28-31. Superficies hidrofílicas y osteoconductoras en los implantes son de vital importancia en estos casos tan complejos, así como materiales de relleno que estimulen la formación de nuevo hueso28-31. Los implantes con superficie UnicCa® (Biotechnology Institute, Vitoria, España), presentan una superficie superhidrofílica. Es una superficie multirrugosa (Optima®), provista de una capa de iones de calcio. Esto implica que el contacto de la sangre y el plasma con todos los puntos de la superficie incrementa al máximo la superficie activa para la regeneración, al recubrirse por completo con los fluidos por su elevada capilaridad. En la siguiente serie de casos clínicos, se muestran pacientes tratados mediante elevación de seno transcrestal, con implantes extracortos y ultra-cortos (4,5 y 5,5 mm), BTI (Biotechnology institute), de conexión interna y plataforma universal plus en alturas óseas residuales por debajo de los 3 mm, estudiando el comportamiento de estos implantes en cuanto a su supervivencia como al mantenimiento del volumen óseo logrado en la elevación crestal.

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Anitua, Eduardo

DDS, MD, PhD. Práctica privada en implantología oral, Clínica Eduardo Anitua, Vitoria, España. Instituto universitario para la medicina oral regenerativa y la implantología – (University Institute for Regenerative Medicine and Oral Implantology – UIRMI) (UPV/ EHU Fundación Eduardo Anitua), Vitoria, España. BTI Biotechnology institute (BTI), Vitoria, España.

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